Cartas sin firmar. El pequeño rombo en blanco y negro pintado en la hierba en la parte inferior derecha es el sello personal de la artista, su forma habitual de firmar su obra.
Dimensiones:
Obra: 34.5 × 45 cm | 13.6 × 17.7 in
Una joven con jersey rojo flota ingrávida dentro de un bloque de hielo que se alza, como un relicario, sobre una llanura verde bajo un cielo azul tormentoso. Tres gatos y dos serpientes entrelazadas montan guardia a su pie; un pequeño rombo negro y blanco yace en la hierba. Es el tipo de imagen hermética y cargada de sueños que hizo de Bridget Tichenor una de las voces más distintivas del surrealismo mexicano, junto con sus amigas Leonora Carrington y Remedios Varo.
Tichenor (1917-1990), nacido en París y criado entre Inglaterra, Italia y México, trabajó con la técnica lenta y similar al temple de los Viejos Maestros: muchas capas finas y vidriadas sobre un panel liso de Masonite, aplicadas con pinceles diminutos para que la superficie parezca casi de esmalte. El presente panel muestra esa técnica en su máxima expresión: la transparencia del hielo, el viento en el cabello, las briznas de hierba pintadas individualmente.
El tema sigue sus preocupaciones de toda la vida: la figura humana como vasija, los animales como guardianes y familiares, un paisaje alquímico donde lo ordinario queda silenciosamente suspendido. La obra nunca antes se había ofrecido en subasta.